Después de ti, me encargué de tatuarle a mi corazón la palabra frágil, lo bordeé con una cinta que ponía peligro, para que nadie se acercara, lo encerré en una jaula y tiré la llave al mar.Lo que pasó fue que alguien se encargó de buscar la llave, abrir la jaula, romper la cinta, tachar frágil y poner fuerte a su lado. Ahora vivo con la absurda idea de buscarle, de encontrarle y regalarle lo que tanto cuidó.

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